Hoy como un día normal de verano, sonó el despertador eléctrico a las 6:40, al tener radio incorporada sonaba Another brick in the wall (de Pink Floyd) en Radio 3 de RNE, como de costumbre di un beso a mi esposa y a mi futuro nene, salí sigilosamente de mi habitación y encendí el termo de gas, tras eso abrí la puerta de mi balcón dispuesto a tomar una bocanada de aire fresco, como de costumbre y por supuesto puse en silencio mi teléfono móvil, para que ningún compañero de trabajo pueda despertar a mi mujer. Tomé una ducha para terminar de despertarme, cojo mi mp4 y escuchar musiquita, mientras me aplico mi desodorante, me afeito.
Tras vestirme con ropa perfectamente limpia e impolutamente planchada, me dirijo a la cocina abro la nevera y cojo un cartón de leche, saco mi pastel favorito, parto unas porciones y las acompaño a mi estomago con la mencionada leche y una cucharada de azúcar. Enjuago todo y a el lavavajillas. Ahora me limpio los dientes y enjuago, aplico gomina a mi pelo para no ser un "solete", riego las plantas de mi balcón y procedo a marcharme a el trabajo. Me cercioro de que cojo las llaves de casa y del coche del trabajo y pongo las de mi coche personal en su sitio.
Tras 20 minutillos de carretera y escuchando música es tres llego a la oficina, como la pintaron hace unas semana aún huele a pintura, enciendo el aire acondicionado y así intento que se ventile todo un poco. Enciendo mi PC veo el correo y me voy al fax a ver si llegó algo para mi.
Son las 11:30, mi estomago comienza a emitir ruidos extraños y llamo a mi compañero de trabajo para ir al bar a tomar algo, …. Zumo de piña fresquito y tostada con paté, en 20 minutos se sacia toda mi hambre y vuelvo a la faena, concretamente hoy estoy con la informatización de todo el sistema de calidad, me apasiona y casi no miro la hora para irme a casa.
Son las 15:00 lo apago todo, cojo una bolsa de ciruelas y a volar que me espera mi esposa en casa, hoy comemos juntos con lo que voy algo más rápido (pero sin exagerar, que luego pasa lo que pasa). Llego antes que ella, me pongo ropa limpia y fresquita y enciendo el aire acondicionado. Caliento la comida en microondas y pongo la mesa cuando ahí está mi mujercita. Charlarmos algo mientras se pone comoda y almorzamos, … y de postre helado. Dormimos algo la siesta y tras unos 20-25 minutillos, nos levantamos y como hace calor mejor no salimos, ponemos una peli en DVD y encendemos el Home cinema … casi es hora de empezar a hacer la cena preparamos cualquier cosa y viendo la tele cenamos y descansamos para luego acostarnos.
El día fue intenso pero no fatigador con lo que tras lavarnos los dientes nos acostamos, rezamos la oración que siempre hacemos desde que sabemos que vamos a ser padres, nos deseamos dulces sueños y a dormir.
Esto fue un día cualquiera en mi vida, con más o menos matizaciones y con mas o menos improperios salidos de mis labios lamentándome o quejándome por todo o por cualquier cosa. Se que no tengo derecho a hacerlo ya que gracias a Dios tengo un día más vivido, compartido pero constantemente me estoy quejando, por desgracia no me doy cuenta de que ese tiempo que estoy perdiendo podría estar riendo, ya que tengo de todo y no se valorarlo.
Realmente necesito tanto todo aquello que anhelo y persigo. Porque? Siempre me fijo en lo que no tengo y ni valoro lo que tengo. Yo pido a Dios constantemente que esta parte de mi personalidad cambie, pero no se si algún día lo conseguiré, aunque ni siquiera se si realmente quiero que esto cambie de verdad o es solo un ataque de los míos de pánico, de humildad y de demagogia sin más … pero y tu ¿haces algo por cambiar estos días normales que acostumbramos a tener con "rutina" o prefieres ser ambicioso como yo?
3 comentarios:
Creo que tienes una rutina maravillosa, que ya quisiera yo para mí. Pero tampoco es malo desear mejorar como persona o aspirar a cosas que os hagan más felices a ti y a los tuyos.Ojo, aspirar, no obsesionarse. Cuando alguien deja de soñar, es que está muerto. O al menos eso me gusta pensar.
Besitos a los tres...
Pues tu día mola bastante, así que, mejor haber puesto los improperios para ver realmente si tienes razón por quejarte...
Fuera las bromas, la rutina me ahoga cuando se pega a mí y no porque mire siempre lo que no tengo, o quiera lo que está más allá, sino porque mi naturaleza perezosa, distraída,cambiante, me pide también cambios.
Así que, aunque las rutinas estén bien,me da miedo y procuro no verme atrapada en ella, porque, si no, estoy completamente segura de que tomaré decisiones drásticas...
M.J, pásate por mi blog, que tienes que recoger un premio.
Publicar un comentario